¿Os acordáis de la lista de propósitos de
esta entrada? Pues que sepáis que sí que voy a correr regularmente. Se me está poniendo un culito que pa qué. Y unos cuádriceps y unos gemelos que hasta me cuesta ponerme y quitarme los pantalones de
putilla pitillo.
Lo de ver más películas y leer también lo estoy cumpliendo. Por fin vi Doctor Zhivago, y voy a rever por fin la serie entera de Evangelion. He vuelto a leer la novela de la Vieja Sirena, y estoy ilusionada porque tengo en mi poder la novela de
Larisa (no sé si se puede decir esto en voz alta), que ha leído la mía, y aunque la he empezado un poco, por primera vez en mucho tiempo tengo ganas de seguir leyendo algo.
Lo de leer el audiobook de Jane Eyre no lo he cumplido, y es porque se escucha fatal y no puedo seguirlo. Pero juro que a la que encuentre la novela en versión original, me la leo enterica. He dicho.
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El Señor Rochester está decepcionado. |
Y me sale bien eso de ser más positiva y dejar de enfadarme por chorradas. No lo hemos conseguido 100%, porque hay cosas que me pueden, pero que estamos en ello. Tampoco soy tan perezosa. Ya no duermo tanto, duermo lo normal (excepto los domingos, ¡eso no me lo vais a quitar!), y tengo más tiempo para, eso, vivir.
Soy más amable con mi madre (aunque la relación casi muere del todo, pero eso es otro cantar
de gesta), e intento ayudar más en casa y hacer lo que esperan que haga, como ir a casa de sus amigos cuando me invitan a comer.
Aunque aún no sé las notas del Noken (el examen oficial de japonés que hice en diciembre), y no es muy normal, sé que he suspendido y que tendré que repetirlo el año que viene, así que me estoy poniendo a ello en serio. ¡Tomo apuntes y todo! Flipa.
No he conseguido desenamorarme de Michael Fassbender, que por cierto, hoy es su 35 cumpleaños. ¡Felicidades, amor! (
podemos comernos el pastel encima de tu abdomen, si quieres...)
Pero lo más importante de todo, es que he cumplido parte del propósito más difícil de conseguir para mí, el de acabar mis novelas. ¡He acabado la primera! ¡Yuuuuhuuuuu! Y estoy mega-super-híper-ilusionada, o sea, sí. Le faltan unos arreglillos, pero hasta me gustaría intentar publicarla, y tenerla ahí, en mi estantería. Y le cantaría nanas por las noches. Ahora ya puedo seguir con la segunda novela, y luego, ¡la tercera! A tope de power.
Además, he empezado a jugar al Mass Effect 3 (después de 2 años esperándolo), y me he rencontrado con mi amor virtual, Kaidan.
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¡Mayor Kaidan Alenko a su servicio, Comandante! |
Es el mejor juego de rol del mundo, de verdad, y estoy tan enganchada a su argumento, que hasta sueño con salvar el universo en mi nave espacial, con mi supertripulación. ¡Friki! Ehem, sí, si lo sé...
También me enganchado (o reenganchado) a escuchar System of a Down. Me encanta, os lo recomiendo (va muy bien para ir a correr).
Y ahora os dejo que tengo que reservar entradas para el
Magma (un balneario de por aquí), que vamos a ir el sábado con el maromo. Wiiii :3