divendres, 7 d’octubre del 2011

En mi mundo no hace ni frío ni calor


Hay días en los que me siento aislada del mundo entero. Del físico al menos, porque en realidad hay todo un mundo dentro de mí, en el que todo es bonito y nada duele, y tiene un formato de página web.

A veces no quiero estar cerca ni de mis amigas. Amigas, já. Qué relativo es eso. Creo que realmente ni les gusto. Y puedo escribirlo aquí, porque da igual. No les importa una mierda este blog. Y me jode. Porque si ellas tuvieran un blog, yo me lo leería. Porque me gusta meterme en las vidas de los demás, pero no por cotilleo ni por curiosidad, sino por sentir que conecto con algo, con alguien. Porque si alguien escribe algo, es para que otros lo lean. Porque a mí me gustaría que la gente leyera lo que escribo.

Sé que soy la payasa del grupo. Sé que no paro de hablar, que hago bromas y que se ríen de mí conmigo. Pero la payasa  también se cansa, y la sonrisa dibujada de color rojo se destiñe. ¿Pero qué más da? Yo estoy para divertirles. Es divertido estar en el centro, menos cuando quieres pasar desapercibida. Entonces es imposible. Cualquier cosa que hagas seguirá siendo algo gracioso, porque, eh, así está la excéntrica de nuestra amiga, haciendo cosas excéntricas para que nos riamos.

Probablemente sea culpa mía. Pero no siento que me comprendan. Supongo que deben creer que no me importa que me digan "tía, estás loca" o "tía, eres una pervertida y nos tronchamos de risa con tus bromas". Supongo que creen que todo lo que hago, lo hago para llamar su atención y hacerlas reír. Ahora ya parece que no les pueda aportar nada más que eso. Pueden meterse conmigo, porque saben que me mantendré impasible, que no herirá mis sentimientos. No quiero ser así. No quiero que me vean así.

La gente dice que las demás personas están locas con mucha facilidad. Y es broma, pero detrás de la broma se ven sus caras de incomprensión, o de vergüenza. Sí, se ríen, pero sé que se avergüenzan de mí frente a los demás. Porque no soy normal. Porque doy brincos por los pasillos si estoy contenta, mientras ellas, con toda su dignidad, me siguen, mirando hacia todos los lados, por si alguien me ve. Porque miro series japonesas y sé hablar japonés. Porque intervengo en clase y digo mi opinión públicamente. Porque me emociono mucho con las cosas y me gusta hablar de aquello que me fascina. 

Sé que lo hacen con buena fe, pero estoy un poco harta de que estén pendientes de mí cuando lo único que quiero es retirarme a mi mundo, con mis mierdas. Porque no quiero que me digan "¿qué ha sido ese ruidito?" cuando me aclaro la garganta.

Me siento más vinculada con desconocidos que he encontrado por Internet que con gente de carne y hueso. Y me mata. Hasta mi hermana, cuando le comento algo de algún tema del que ya hemos hablado alguna vez, me dice que soy una pesada. Porque se ve que no se puede hablar de una misma cosa dos veces sin que te digan que estás obsesionada. 

A veces estoy sentada en clase, y me siento sola, pero muy acompañada. Acompañada por personas que me observan y me juzgan. Porque si fallo una respuesta en clase no me importa. No me importa hasta que una de  mis amigas me mira tapándose la boca, y riéndose. Entonces sí que me siento ridícula. Porque a mí no me da vergüenza ser quién soy, hasta que alguna de ellas sí la siente.

Y cuando estoy harta de todos y de todo, saco mi BlackBerry y me pongo a mirar alguna película o algún capítulo de alguna de esas mierdas que me gustan a mí, y me evado de todo, porque ahí me siento mejor. Y luego me llaman antisocial. 

Pero yo no entiendo qué hay de malo en meterme en mi burbuja. Con las paredes opacas e insonorizadas. Porque meterme en mi mundo es lo único que me calma. Ahí se está bien. Está lleno de actores y cantantes que me gustan. Frases que corren por mi cabeza. Personajes reales o de ciencia ficción que se han ganado un huequecito en mi corazón, por lo entrañables que son. Ahí dentro hay historias, y canciones, y películas enteras, o escenas. Y hay emociones, y recuerdos. Hay paisajes imposibles, con largos prados y bosques frondosos, y mucho, mucho porno gay. Y todo aquello que me hace ser YO.

dijous, 6 d’octubre del 2011

Tienes que parar

Me estoy obsesionando con este actor (cosa nunca jamás vista antes en mí) y me estoy preocupando.
Pero es que encuentro genial todo lo que hace este alemán-irlandés con dientecitos de tiburón llamado Michael Fassbender.



He visto ya cuatro de sus películas: 300, Malditos Bastardos, Jane Eyre y Hunger (en esta última se le ven sus partes nobles y me dejó en estado de shock durante 20 minutos). Ahora me falta por ver Shame, Fish Tank y A Dangerous Method, y rever la escena de Malditos Bastardos en la que aparece. Tendría también que volver a ver X-Men First Class, sí, sí...

¡QUE ALGUIEN ME AYUDE!

dilluns, 3 d’octubre del 2011

Grandes mentiras que encierran grandes amores

El sábado a las 2 de la mañana, con un resfriado de caballo y me atrevo a decir que con un poco de fiebre, no tenía nada mejor que hacer que ver esta maravillosa película, Jane Eyre (en versión original, claro, que así de paso perfeccionamos el inglés) en mi portátil y con los cascos, sentada de cualquier manera en mi incómoda silla de escritorio.
Dura dos horas y aunque al principio es un poco lenta, es una película genial. Esta escena en concreto hizo -y perdonad mi lenguaje soez- que se me cayeran las bragas. 
Los que me conocen saben bien que desde hace un tiempo que crío una ferviente obsesión por este mozo de barba pelirroja, este hermoso espécimen que es Michael Fassbender (mis motivos tengo, aunque no puedo contarlos por aquí).



El título de la entrada se debe a que, a pesar de que aquí el señor Rochester parece súper enamorado de la vida, le acaba de soltar a su amada una pedazo de mentira que pa' qué. No es que mienta por vicio, ni que sea mala persona. Miente porque tiene miedo de perderla. Ella va a irse, y él intentará retenerla por todos los medios, aunque tenga que mentir, y aunque le duela. 

Volviendo a ver esta escena, ahora que sé cuál es la mentira, me hace pensar en cosas que llevaban tiempo escondidas. Me costaba pensar que alguien podía ocultar algo o mentir con algo tan importante, por miedo a perder a alguien. Ahora lo entiendo, y me alegro. Se podría decir que el señor Rochester es un cabrón, un mentiroso y un manipulador. Sí, se podría, pero también se podría decir que es un pobre enamorado que quiere olvidar los errores del pasado y luchar con todas sus fuerzas por aquello que quiere.

Os recomiendo la película, en serio. No hace falta que os diga que no es un peliculón, y que mucha acción, lo que se dice acción, no hay. Pero para esos días en los que os sentís romántic@s, es perfecta.

Mientras veía la película, sola en mi habitación, pensaba: "¿Y dónde está mi mozo ahora? ¿Cuándo le veré? Ay... le echo de menos."
Lo mejor de todo es que, nadamás acabar la película, mi propio mozo pasó a buscarme. La noche ya acabó de ser redonda. Y yo sensible perdía... romanticismo a punta pala.

dissabte, 17 de setembre del 2011

Cambio de planes

Desde que volví de las vacaciones de familia en Andalucía, he estado ocupada en una especie de "luna de miel". Estas dos últimas semanas he estado aprovechando al máximo los últimos días libres que tengo antes de volver a empezar la Universidad. Es el primer año que no tengo ganas de volver. Me da muchísima pereza.

Me he reecontrado también estos últimos días con algunos amigos y compañeros de clase. A algunos volveré a verlos el lunes, y a otra, hasta dentro de 4 meses. Se me va de Erasmus a Bélgica, y la verdad es que la echaré mucho de menos. Casi me hace llorar, la jodía.

Por todo esto, no he escrito mucho de la novela que tenía pensado presentar en un concurso para el 30 de septiembre. No la tendré acabada ni queriendo. Además, estoy empezando a dudar de si realmente me gusta escribir, porque me da mucha pereza (como todo, vamos). Estoy un poco decepcionada de mí misma. Me parece que con el tiempo me estoy volviendo más tonta y más vaga, más comodona, con menos inquietudes intelectuales (por así decirlo). Todo me queda grande.

Algunos amigos han leído lo que llevo escrito de novela y me han dado sus amables opiniones. Han sido críticos y lo agradezco mucho. Sé que fallo en algo, pero no sé reconocerlo. Quiero aprender, y mejorar, y no sé cómo hacerlo. Me han ayudado mucho con sus comentarios, sobre todo porque son personas que han leído mucho (no como yo, que hace años que no leo apenas...).

La conclusión de todo es que me esperaré a dar por acabada la novela. Es demasiado importante como para hacerla con prisas. Además necesito explotar mucho más el potencial que se supone que tiene. Ahora tengo que aparcarla, y leer. Leer mucho. Y en un tiempo, cuando yo haya crecido, volveré a retomarla desde el principio, para irla puliendo y mejorando con todo lo que aprenda.

dijous, 25 d’agost del 2011

Vacaciones en Madrid

Estoy exhausta.
Estoy en una residencia militar de Madrid a todo lujo. He ido en Metro, he ido al Teatro, he cenado en Kentucky Fried Chicken, y no me he podido bañar en la piscina de la residencia porque a un niño le dio por vomitar dentro del agua justo cuando yo me iba a meter.
Estoy hasta la coronilla ya de mi familia. Mañana vamos hacia Sevilla en coche (5 horas) a ver a unos amigos de mis padres (2 matrimonios y 4 niños). Horrible. Estoy de muy mala leche.
Me quedan 22 minutos de batería, y resulta que el WiFi no funciona en mi habitación. Fuera sí, pero dentro no. Cosas de las residencias militares, no sé. Ayer iba y ahora ya no. Grrr, me da rabia.
Mañana pasado me iré al pueblo de Ronda (Málaga) con la familia de mi padre. Horrible será también. Y así hasta el día 5 de Septiembre. Rodeada de una familia que detesto normalmente, y sin Internet. Y sin sexo, claro. Nada de nada. De nada. NUNCA estoy sola (con lo que me gusta a mí estarlo), y no sólo por el tema sexual, sino que adoro la intimidad.
Dios tengo a mi padre dando vueltas por aquí hablando por el móvil. Y a mi madre, la mujer más pesada del mundo, a la que odio. No me puedo concentrar, tengo que estar cambiando de pestaña todo el rato, y la batería se va muriendo. Dios, mataré a alguien. Ayudadme, por favor.

Esto es una mierda. Quiero volver a mi casa. Quiero estar SOLA. O con él. Joder, dos días fuera y ya le echo de menos. No se lo merece. Voy a matar a mis padres. Guardadme el secreto. Adios.

divendres, 19 d’agost del 2011

La felicidad no es creativa


No sé si soy yo que estoy poco inspirada con esto del blog, o es que la estabilidad y la felicidad que siento ahora no me deja pensar en nada más que en amor, sexo y otras drogas duras, cosas que una vez gustan, pero si se van repitiendo llegan a cansar. Podría llenar entradas sobre comentarios subidos de tono, sobre lo contenta que estoy con mi historia de amor, para demostrarle al mundo de una vez por todas que sí, que tienen razón, que soy una ninfómana, que sólo pienso en lo mismo.

Estoy súperinspirada últimamente con la novela y se me han ocurrido cosas que me hacen estar orgullosa de mí misma, sobre todo después de una etapa de apatía y decepción. Le estoy haciendo cosas muy bestias (incluso sádicas) a mis personajes. Los estoy haciendo más complejos. Antes eran claramente buenos o claramente malos, ahora creo que son más humanos. Hacen cosas correctas, y se equivocan. Ahora traicionan, pero merecen también segundas oportunidades. Me gusta mucho más así, es más real y más divertido. Pobrecillos.

Estuve decepcionada porque aunque sabía que pasaría, por muchas veces que pase no me acostumbro a la decepción de ver a gente que me dice: "oh, pásame tu novela, me la leeré", y luego ni la abren. Es demasiado importante para mí. Tengo que acabarla en un mes, y necesito que quien la quiera leer de verdad lo haga antes de ese tiempo, así que he decidido desistir, y sólo se la dejaré ver a esas personas que realmente se han interesado ya, que son sólo dos; y una de ellas es mi hermana (bendita sea, no sé qué haría sin ella). También le estoy muy agradecida a la otra persona, porque le guste o no la novela, al menos se la está leyendo (o finge muy bien jajaja).

Estoy preocupada por dos cosas: un callo que tengo en el pie que me ha dejado coja y me impide muchas cosas, aunque tengo un infermero personal muy majo que me ayuda a curarme; y que dentro de cuatro días me voy al pueblo de mis abuelos en Andalucía durante dos semanas. Sin Internet. No me preocupa que mi mozo me ponga los cuernos, porque no creo que ni le diera tiempo, pero me preocupa aburrirme, como siempre, que mis padres me riñan por ser una antisocial, que eche demasiado de menos a mis amigos y mi estilo de vida en casa... Me iré a cualquier bar que tenga WiFi y os contaré cómo me va de vez en cuando, así no me siento tan solica.

diumenge, 14 d’agost del 2011

Uau

Y tú nombrándome entre gemidos.
No pude contar cuantas veces.
Se me fue la cabeza.

dimecres, 10 d’agost del 2011

dilluns, 8 d’agost del 2011

Que me pilla el toro

Me estoy durmiendo en los laureles. Cierto que éste está siendo el mejor verano de mi vida, y que lo que creía que sería una etapa de depresión y aburrimiento infinito se está convirtiendo en realidad en mucho  entretenimiento y felicidad. Espero que dure. 

Bueno, el tema es que quiero presentar mi novela para un concurso que empieza el 30 de septiembre, y aún me queda mucho camino que recorrer.

Estoy estancada. Tengo que cambiar tanto un capítulo que me da pereza ponerme a ello, y me frustra porque en realidad tengo muchísimas ganas de acabar ese maldito capítulo que se me cruza para llegar al siguiente, que es mi favorito y con el que me voy a cebar. Pero tengo que ponerme las pilas. Esta última semana he estado ocupada, de un lado a otro, con la familia, con amigos, con romances... Pero juro que ahora me voy a poner en serio a hacer algo útil. Intentaré no jugar al Fallout New Vegas, ni a Los Sims.

¡A tope!

dilluns, 1 d’agost del 2011

Arriésgate

Estoy tan contenta que podría vomitar arcoiris ahora mismo.
Las cosas buenas no llegan porque sí. Hay que buscarlas, seguirlas hasta casa, acosarlas por teléfono. Si quieres algo, haz todo lo que tengas en mano por conseguirlo. Si tienes una idea, hazla. ¿Que parece una locura?, vale, pero inténtalo, al menos.

Puede salir bien. Si no te arriesgas nunca lo sabrás. Yo me he arriesgado. Me he arriesgado muchísimo, he estado a punto de perder algo grande. Pero he ganado algo mayor. De eso se trata. Sal ahí, habla, pregunta, sugiere, siempre con la cabeza sobre los hombros. No pidas la luna, pero pide una escalera para llegar más cerca. Y si puedes, constrúyela tú.

Lo dije, siempre consigo lo que quiero, porque me esfuerzo. Las cosas pueden no salir como habíamos pensado en un principio, pero podemos cambiar la forma en la que nos lo queremos tomar, y salir ganando siempre de cualquier situación, por mala que nos parezca. Todo nos ayuda a crecer.

Y ahora, os dejo el video de las alucinaciones de Dumbo. ¿Por qué? Porque me hace mucha gracia, y porque lo acabo de descubrir, después de años sin recordar esta escena. Atención a la letra, que no tiene desperdicio.


¿Quién es? ¿Quién va?
Ya empiezan a desfilar
vienen ya,
mira qué saltos dan.
Serán quizá
parientes de Satanás.

Ya están aquí,
en torno a la cama van
al revés,
como acróbatas,
terror me dan,
me quieren enloquecer.

¿Qué voy a hacer?
¡Yo no lo sé!
¡Ya no me vuelvo a embriagar!

Al que abusa del licor
se le aparece una visión,
son elefantes en color
que espantan y dan terror.

¡Yo que al diablo desafié
y que la cola le arranqué,
los paquidermos tricolor
han hecho que pierda mi gran valor!
¡Ay, qué horror!
¡Déjenme en paz!
¡No puedo más!
¡Ya se van!
¡Ya se van
las ánimas del terror!
Las ánimas....

dissabte, 30 de juliol del 2011

Locura

Hoy voy a cometer una locura.
No he podido dormir. Lo tengo todo pensado. Espero conseguir lo que quiero, y que sea rápido, porque la espera me está matando.

diumenge, 24 de juliol del 2011

Never give up, it's such a wonderful life

On a bridge across the Severn on a Saturday night,
Susie meets the man of her dreams.
He says that he got in trouble and if she doesn't mind
He doesn't want the company
But there's something in the air
They share a look in silence and everything is understood
Susie grabs her man and puts a grip on his hand 
as the rain puts a tear in his eye.

She says:
Don't let go
Never give up, it's such a wonderful life
Don't let go
Never give up, it's such a wonderful life

Driving through the city to the Temple Station,
Cries into the leather seat
And Susie knows her baby was a family man,
But the world has got him down on his knees

So she throws him at the wall and kisses burn like fire,
And suddenly he starts to believe
He takes her in his arms and he doesn't know why,
But he thinks that he begins to see

She says:
Don't let go
Never give up, it's such a wonderful life



dijous, 21 de juliol del 2011

Las pequeñas cosas

El otro día, después de ver escuchar un especial de Los Simpson donde aparecía esta canción versionada por Homer, me acordé de la escena final de esta película: El príncipe Cascanueces. De pequeña la adoraba. No podría describir en palabras lo que aún me hace sentir esta escena.


Son las pequeñas cosas como éstas que me hacen sentirme feliz y en paz con todo. Algo tan sencillo como una película de animación sobre muñecos.
Ah, y me encanta viajar en tren escuchando música. Es salir de la ciudad, y los paisajes son tan maravillosamente bellos...

divendres, 8 de juliol del 2011

Vacaciones

He estado unos días en Llançà, el pueblo costero en el que nací, cerca de donde vivo ahora. Allí vive aún toda mi familia por parte de madre, y hacía tiempo que no iba a visitarles como dios manda.


Fuimos a la playa todos juntos, desconecté del mundo por unos días y me puse un poco morena y todo. Ya era hora, que parecía una estatua de marfil.



Muchos bebés nuevos, primos segundos y primos putativos, que dicen ellos. Me he dado cuenta de que no son lo mío. No les caigo bien, ni ellos a mí. Son seres extraños e inexpresivos que no logro entender, así que ya ni me esfuerzo.


A pesar de que en mi familia hay unos cuantos problemillas internos de cohesión, me he reencontrado con mi prima, después de meses sin verla. Nos hemos puesto al día con nuestras vidas y nos hemos contado todo lo que nos preocupa sobre el futuro. Esto es mejor que ir a confesarse.

El último día vino a verme un amigo y me acompañó a la playa. Estuvimos allí todo el santo día, sin hacer absolutamente nada. Bueno, me quemé un poco, pero valió la pena. Comer un bocadillo, unos helados, un paseo en coche por barrios desconocidos...


Mientras estaba ahí, me llamaron los de H&M para volver a trabajar el miércoles y el jueves, pero les dije que nanai, para unos días que estaba con mi familia.

Esta noche tengo un cumpleaños y si todo va bien, el domingo volveré a la playa. Y el lunes me matricularé en tercero de carrera de Psicología. Parece mentira, pero tengo una agenda ajetreada. Y si, además, a eso le sumas el vicio insano que he desarrollado por el juego de Los Sims últimamente, entenderéis por qué ya no me paso por aquí tan a menudo. Me tengo que poner al día...

Además, hace muchos días que no escribo ni una palabra de mi novela (sí, esa que me tenía tan ilusionada...). Tendré que hacer un pensamiento.
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