No es que tenga un pasado oscuro en sí (bueno, tenerlo lo tengo, pero no vengo a hablar de eso), es que cuando era adolescente, era una gótica/emo/comoseaqueselequierallamar.
"La migraña, también llamada hemicránea (del griego ἡμικρανίον hemikranion 'un lado de la cabeza') o jaqueca (del árabe 'media cabeza') es una enfermedad que tiene como síntoma principal el dolor de cabeza, usualmente muy intenso e incapacitante para quien lo sufre."
Pongo aquí el link para ver Fushigi Yûgi (el joc misteriós) online para compartirlo y para guardarlo porque pienso ver esta serie de vez en cuando, para esos momentos en los que esté a punto de explotarme la cabeza y necesite un respiro y escapar a un mundo de fantasías y eso. Kthxbye.
Como ya le dije a Eleone, me dispongo a copiar el reto de manga (será sobre todo anime porque yo no soy muy de leer manga...). Es el primer reto que hago de este estilo, y a lo mejor el resultado es... bueno... no sé.
Hoy tengo el honor de presentaros, señoras y señores, mi cueva habitación. No os asustéis porque parece la de una adolescente de 15 años. Lo sé, ¡y me encanta! Todos sabemos que yo me quedé ahí mentalmente, y le tengo mucho cariño a mi habitación y sé que no será eterna. Algún día saldré del País de Nunca Jamás y me convertiré en una persona seria con una habitación seria (la pondré a mi manera igual, pero supongo que los pósters de anime y esas cosas serían demasié) y, probablemente, compartida.
Después de un tiempo de meditación y muchas horas de consulta con la almohada cuando no podía dormir (muy a menudo últimamente) he tomado una decisión irrevocable: voy a dejar de estudiar japonés. Más que porque quiera, tengo que hacerlo.
A principios del curso di mucho pol culo con el tema del Prácticum. Quejándome, vamos: que si sorteaban las plazas como quien rifa un jamón, que si me había tocado una plaza que no me gustaba, que si yo quería dedicarme a otro ámbito de la Psicología...
El jueves hice mi último examen del primer semestre del último año de carrera (uy, qué lío...). Así que me he pasado el fin de semana tumbada a la bartola, tal que así:
Ayer tuve una experiencia relacionada con la entrada en la que confesaba mis pensamientos de muerte. Como de costumbre, quedé con mi novio en que iría yo después de cenar a su casa, para estar un rato juntos y dormir juntos. Hasta ahí bien.
No sé qué tiene la Navidad y estas fechas que me deprimen, aunque el día 26 sea mi cumpleaños... Son fechas que ás que deprimirme, me agobian. Me siento obligada, presionada, a hacer según qué cosas, con según qué gente, y siempre un poco de lo mismo. Que soy de agobio fácil, vamos. Pero que os deseo muy buena navidad y un feliz año nuevo y todo eso, ¿eh?
Aunque parezca mentira, me pongo colorá cuando me miras estoy hasta arriba de faena. Sé que me saco la carrera un poco despreocupadamente como quién se pasea por un centro comercial y va mirando escaparates, pero eso no quita que el sólo hecho de asistir a clase (recordemos que me hacen firmar) me quita mucho tiempo. Con una troncal y seis optativas... Meh.