dissabte, 16 d’octubre de 2010

Ciencias versus Letras, round 1


***ATENCIÓN***
la siguiente entrada puede herir la sensibilidad de algunas personas


Estoy un poco muy harta de que se considere a la gente que viene de letras como retrasados que eligieron ese bachillerato para no hacer mates y aprobar sin pena y sin gloria con asignaturas tan 'fáciles' como literatura o latín.
Estoy haciendo primer curso de la carrera de Psicología, donde hay gente de todas las modalidades de bachillerato, pero la mayoría somos de 'letras'. Independientemente del bachillerato que venimos, hay otra mayoría que está en la categoría de: gente que viene a clase a ligar/tocarse las partes pudentas/reírse de los profesores/calentar la silla. ¿Qué pasa con esta gente? No paran de hablar, reír, juguetear y coquetear, cosa que molesta a la gente que sí quiere hacer clase, y además, como no se enteran de nada, hacen que el nivel baje.

Los profesores nos lo dan todo tan masticado, que a veces una se pregunta si está en una carrera o en un tercero de bachillerato con bastantes similitudes a un año sabático.

¿Dónde está el conflicto? En las clases de Psicobiología (donde damos cosas como anatomia del sistema nervioso, procesamiento de neuronas, y un montón de cosas sobre biología). Como es normal, casi nadie se entera, porque entre unos que ni comen ni dejan comer y que el temario en sí es complejo y requiere un mínimo de atención e interés.

El otro día estábamos haciendo la fisiología de los sentidos (aka anatomía de la oreja, el ojo, la lengua... sí, de 3ero de primaria) ¡y la gente flipaba al enterarse que la pupila era un agujero! La profesora tuvo que repetir 3 veces que la función de los transductores era la transducción (¿¡de verdad!?) porque, para colmo, la mujer dictaba (con puntos y comas, vaya a ser que les explote el cerebro a los pobres alumnos al tener que hacer una frase compleja con subordinadas, ¡y eso que vienen de letras!) todo lo que teníamos que copiar, que a su vez estaba escrito en un Powerpoint que teníamos delante de nuestras narices.

Puede parecer que lo exagero, pero no. Es incluso peor que eso. Yo no he visto nunca gente con tan poco respeto por una persona que intenta dar clase. Se reían de la profesora a la que podían, sin importarles lo más mínimo. Hacían preguntas estúpidas y obvias como: "¿la parte nasal del ojo es la que está más cerca de la nariz?". De éstas a montones, pero no para reírse, realmente les confundía tanta sabiduría. 


Los de ciencias, que son unas 9 personas de 80, se sienten especiales porque, en teoría, ellos todos esos conocimientos ya los tenían y hacen una fantástica asosiación de ideas claramente basada en un preciso método científico:

la mayoría de la gente de la clase roza el retraso mental ----]   la mayoría de gente viene de letras  ----]   la gente de letras roza el retraso mental


Claro, claro... Si A es B y B es C, A = C.

Pues en esta perfecta ecuación entra un elemento D que se llama T. Esta persona empezó la carrera de Biología pero la dejó para hacer Psicología. Hasta ahí bien. Esa circunstancia le da la estraña capacidad de saberlo absolutamente todo sobre las ciencias, y se cree muy docta en los temas científicos. Y es que da igual, aunque no lo sepa, lo hace ver. Pero seamos sinceros: yo he hecho Historia del Arte, pero no me preguntes mucho sobre el expresionismo, porque casi ni me acuerdo. He hecho Latín, pero no me pidas que te decline res-rei, porque tendría que mirarlo. He hecho Literatura, pero no me preguntes el autor de X novela del Barroco, porque seguramente no me acuerde o no lo sepa. Quiero decir que aunque una persona estudie Biología en bachillerato, no lo sabrá todo sobre esa materia. ¡Son sólo dos años de tu vida, por dios! El conocimiento no se limita a eso. Yo sí sabía que la pupila era un agujero, y que las neuronas mueren, y que el equilibrio está en las orejas.

La señora T, en clase, era la que hacía tales preguntas estúpidas. No la culpo, yo sí soy consciente que el bachillerato tiene un nivel muy bajo y que ni siquiera se obtienen ni la mitad de conocimientos que deberíamos obtener (aunque también depende del alumno, claro, quien tiene que aportar el esfuerzo, el interés y la motivación), pero sí la culpo de creerse culta cuando es una ignorante y hasta yo, una persona de letras, conoce la respuesta a todas sus preguntitas de primaria.

Pues bien, cuando ya llevábamos una hora y media de las dos horas que teníamos de clase y no avanzábamos mucho, la profesora empezó a alucinar un poco y dijo: "Bueno, asumiré que no habéis hecho nada de esto en el primer semestre de la carrera y que son todo nombres raros para vosotros". En este momento, la señorita Sílvia, sentada en su sillita y con una cara de lástima impresionante, le dijo a la profesora: "Es que la mayoría vienen de letras..."

1.  lo habíamos hecho, pero como no había entrado para examen en su momento, la gente pasó de mirárselo. Yo entendía las palabras "raras" que nos decía la profesora.

2. ¿Qué importa de dónde vengamos? Repito que han sido 2 años de nuestra vida de 18. Hay gente a a que le gusta saber cosas, independientemente de si son de letras o ciencias o de Marte. ¿Por qué no puede un astrofísico interesarse por las novelas de Homero o los relatos bélicos de Julio César? ¿Por qué no puede un filólogo interesarse por los potenciales de acción de las neuronas que afectan a la esquizofrenia? Parece que ahora el conocimiento tiene que ser selectivo, y debemos menospreciar todo lo demás. 



3. Si los alumnos de ciencias cuando empezaron el bachillerato de ciencias fueron capaces de conseguir todos los conocimientos que se supone que tienen ahora, ¿por qué no somos capaces nosotros de lo mismo? ¿A caso ellos son seres super inteligentes y nosotros no podemos recordar ni nuestro nombre?
 
Entonces, un monstruo rojo nació dentro de mí y empezó a hacerse camino entre mis vísceras, hasta que rebenté, y le solté, un poco chillando:
"¡Que no es eso! Yo lo estoy entendiendo todo, es cuestión de preparárselo y prestar un poco de atención". Indignada, me volví hacia mis apuntes de nuevo y seguí a lo mío, ni siquiera esperé a que contestara.


Sé que soy una quejica, pero ese tema me saca de quicio. Yo hice "letras puras" que se dice: Latín, Griego, Historia del Arte, Historia, Literatura... Y no escogí ese bachiller porque era el más "fácil" (de hecho, compartimos todas las asignaturas con las demás modalidades menos las 4 que son de nuestro "campo"), sino porque me gustaba la rama humanística y nunca había hecho Latín o Griego, y quería saber más sobre eso porque me interesaba. Saqué muy buenas notas, y me concedieron la Matrícula de Honor, con una nota de 9 de promedio (no es para morirse, pero digo yo que mi mérito tendrá), pero yo estoy segura de que si en vez de sentirme tan atraída por esa rama hubiera sentido más fascinación aún por la rama de las ciencias, habría sacado buenas notas igualmente, porque la motivación y las ganas de aprender cosas nuevas no me han faltado nunca. La "prueba" de que hubiera obtenido buenos resultados en ciencias es que he sacado un 9 en el primer semestre de Psicobiología (más que incluso la gente que estudió ciencias, como mi gran amiga T), y soy de las únicas personas que se entera de algo en las clases y que tiene la capacidad de recordar el contenido de clases pasadas (la mayoría opta por decir: "eso no nos lo han neseñado", que supongo es la alternativa fácil).

Y ya que he escrito la parrafada, voy a quejarme un poco más: mis compañeros de clase, en su mayoría (yo nunca hablo en términos absolutos, porque al contrario que otra gente, ODIO generalizar) ¡no saben escribir! Me parece muy... ¿fuerte? No saben redactar, escriben con faltas, se inventan palabras, tienen un vocabulario muy limitado, y que ni se os ocurra decir la frase "los potenciales de acción (aka impulso nervioso) inciden en el cerebro a través de las vías aferentes" porque les explota el cerebro ipso facto. Tampoco les puedes hablar con subordinadas, que se pierden. Olvídate de que hagan una buena exposición oral si van en tu grupo de trabajo, y niégate a dejar que repasen un trabajo y lo entreguen al profesor. Si quieres que las cosas salgan bien, tienes que hacerlas tú misma. Y lo bueno es que soy YO el bicho raro.

A lo mejor he pecado de prepotente, pero de verdad que no exagero, hay casos extremos y otros no tanto, pero yo no sé dónde regalan los bachilleratos y a qué precio.



P.D: si lee esto alguna persona de "ciencias" que no se ofenda, por favor. Estoy hablando de la gente de mi clase, no de todos. No importa de donde venimos, sino donde estamos y a donde vamos. Paz y amor.

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